La Candela Restó | En La Candela Restó hacemos Kaiseki y no lo sabíamos
15010
post-template-default,single,single-post,postid-15010,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

En La Candela Restó hacemos Kaiseki y no lo sabíamos

En La Candela Restó hacemos Kaiseki y no lo sabíamos

El otro día descubrimos, sin querer, en una de esas madrugadas en las que terminas a las mil pero con todo el subidón y te tienes que meter en la cama con Netflix para bajar el ritmo, que en La Candela Restó, que abrió en Valdemorillo, hay mucha influencia de Japón.

Quizá cuando uno viaja y trabaja all around the world, algo se le va quedando a uno en el inconsciente. Y Samy Alí Rando ha dado muchas vueltas por el mundo.

Pero la otra noche descubrimos, sin querer y de golpe, el kaiseki y la transmisión inalámbrica e inconsciente de conceptos o telepatía sensorial acumulativa —este concepto aún no definido científicamente, todo se andará, os lo contamos otro día que ahora es mucho—.

Qué es el kaiseki lo puede explicar mucho mejor la célebre chef californiana Niki Nakayama en este vídeo donde explica cómo, tradicionalmente, el concepto se refiere a un menú prefijado de múltiples platos basado en diferentes técnicas de cocina, y se originó en los monasterios budistas.

Pero lo que nos interesa es que hoy día la filosofía kaiseki ha evolucionado: los platos constituyen una narrativa completa, en la que sabores, técnicas de cocción y materias primas de la tierra —y, por supuesto, de temporada— se combinan para contar una historia, para crear un viaje sensorial en el que tiene que ver nuestra inclinación al rito y la ceremonia.

Y esto es exactamente lo que hacen Samy y el equipo de La Candela Restó. Pero sin saberlo, como los niños cuando aprenden a andar sin entender aún que se trata de una información ancestral que llevamos grabada.

Porque todos somos animales, de base, y nuestros procesos fisiológicos y hasta los instintos son animales. Pero nosotros reflexionamos sobre el acto de comer. —Y sobre otros muchos, aunque cada vez menos de lo que quizá debiéramos, ¿no? —.

¿Tendrá algo que ver que nuestro cerebro original lo llevemos en las tripas?

El simbolismo ancestral, conectado al sistema límbico. Quién sabe.

Pero cualquiera puede reconocer lo bello y lo sereno en la filosofía zen aplicada a la ceremonia de la nutrición: por ejemplo, en el diseño de los restaurantes kaiseki (ryôri) se accedía al comedor a través de un marco estrecho y bajo para que los samuráis dejaran sus espadas antes y entraran desarmados y ‘desnudos’ de alguna forma, inclinando además la cabeza en señal de reconocimiento.

Con la atención al detalle y la reverencia por la ceremonia también nos comunicamos: tanto el que crea el mensaje (cocina), como el que lo transmite (sala) y quien lo recibe y, con suerte, interpreta (comensal). Cada sabor y textura, cada inclinación y giro que evita que se vierta la gota y cada momento que uno se toma para dejar reposar el bocado son una forma de honrar y valorar el trabajo de todos los que participan en el rito de la alimentación.

Así que el otro día (o la otra noche), por casualidad, descubrimos que este viaje que creíamos tan innovador hacia una cocina experiencial, salvaje, conectada con la tierra y los procesos, que pretende transformar el mundo interior de cada uno y el exterior de todos, ya lo habían inventado los japoneses, siglos atrás.

Pero bueno, qué mejor para cambiar el mundo moderno que una disciplina milenaria y oriental .

1Comment
  • Anónimo
    Publicado 00:18h, 06 abril Responder

    Que guapada

Comentar

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros de análisis para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, así como para el análisis de su navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web. Cómo configurar

ACEPTAR
Aviso de cookies